Año de ejecución: 2016 Ubicación: Guatemala Ciudad Diseño: Paz Arquitectura – Alejandro Paz Colaboradores: Eva Muñoz Fotografía: Andrés Asturias
El proyecto consiste en una casa individual para una familia joven con un hijo pequeño y una hija adolescente. La casa busca aprovechar la estructura abierta e integrar las áreas sociales entre sí, sin perder la identidad propia de cada espacio. Por lo tanto las divisiones entre los distintos espacios, exterior, interior, y áreas de servicio (cocina), pueden integrarse o mantenerse divididas.
Los dueños buscaban poder enfatizar la interacción familiar, pero obtener espacios personalizados para cada uno de los habitantes.
El cargo para Paz Arquitectura consistió en interpretar el ambiente familiar y el programa de necesidades y proponer una arquitectura contemporánea y libre que obtuviera espacios abiertos y materialidad sencilla. A los dueños les motivaba utilizar distintos tipos de sistemas estructurales y colores propios de materiales naturales.
La experiencia de la casa debía sentirse coherente entre el interior y el exterior, por lo que se utilizó la composición de la fachada exterior para las fachadas interiores, de modo que la experiencia interior-exterior se difumina con el tratamiento de la volumetría y sus superficies. Cuando se recorre la casa, los materiales de la fachada estarían presentes en los distintos ambientes interiores.
El tratamiento volumétrico de la casa se realizó otorgando a cada material un distinto momento dentro de la composición. Cada material se encuentra ocupando una distinta superficie, y a cada material se le ubica en un distinto punto de la fachada, a distintas proporciones y a distintos planos, de modo que se pueda generar un fraccionamiento claro entre toda su materialidad.
La misma estrategia fue utilizada en el interior, sin embargo en el interior cada material corresponde a una distinta función. Madera para la carpintería y separadores de ambientes, concreto para las áreas de transición, y paredes blancas para los ambientes generales.
Los materiales principales fueron madera en colores claros, concreto gris, paredes blancas, vidrio y piedra negra.
En el sentido de funcionalidad, también se buscó generar leves gestos que fragmentaran la fluidez del espacio (cambios de materiales, jardineras, muebles), sin embargo a nivel visual, la casa se integra en todos sus ambientes. Se buscó darle una escala acogedora en las áreas de comida y convivencia con el exterior, y una escala monumental en las áreas de estar y zonas de transición.
La casa logra generar un sentido de refugio brindando privacidad a la familia a través de un tratamiento volumétrico que es agradable para el vecindario, lo cual no solo resuelve las necesidades propias de la familia, sino que genera una relación adecuada con la comunidad.